- Resumen rápido
- Explicación sencilla: ¿qué es el juicio ordinario?
- ¿Cuándo procede? Cuantía y materias
- ¿Quién interviene? Abogado y procurador
- Fase 1 — La demanda
- Fase 2 — La contestación (20 días)
- Fase 3 — La audiencia previa
- Fase 4 — El juicio (vista)
- Cronología visual del juicio ordinario
- La sentencia y los recursos
- Ejemplos sencillos
- Errores frecuentes y consejos
- Conclusión
Resumen rápido
El juicio ordinario es el procedimiento civil pensado para los asuntos de mayor cuantía (más de 6.000 €) y para determinadas materias complejas con independencia del importe. Es más completo y garantista que el juicio verbal: incluye una fase escrita amplia y dos actos clave, la audiencia previa y el juicio. Se regula en los artículos 399 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC).
Explicación sencilla: ¿qué es el juicio ordinario?
Es la versión «completa» del juicio civil. Se reserva para conflictos de dinero importantes o para materias que la ley considera especialmente relevantes. A diferencia del verbal, tiene dos vistas: primero una audiencia previa para intentar un acuerdo, delimitar el conflicto y fijar las pruebas; y después el juicio, donde se practican esas pruebas ante el juez, que dicta sentencia.
¿Cuándo procede? Cuantía y materias
Se tramita por juicio ordinario cuando:
- La cuantía reclamada supera los 6.000 €, o
- Se trata de una materia que la ley asigna al ordinario con independencia del importe: derechos honoríficos, tutela de derechos fundamentales (salvo el derecho de rectificación), impugnación de acuerdos sociales, competencia desleal, propiedad industrial e intelectual, condiciones generales de la contratación, arrendamientos (salvo desahucio por impago), retracto, propiedad horizontal, etc.
Si la cuantía es igual o inferior a 6.000 € y no es una materia especial, el cauce será el juicio verbal.
¿Quién interviene? Abogado y procurador
Intervienen el demandante, el demandado y el juez del Juzgado de Primera Instancia competente. En el juicio ordinario son siempre obligatorios abogado y procurador, sin excepción por razón de la cuantía. Si no dispones de medios económicos, puedes solicitar el beneficio de justicia gratuita para que se te designen de oficio.
Fase 1 — La demanda
El procedimiento se inicia con una demanda detallada en la que se identifican las partes, se relatan de forma ordenada los hechos y los fundamentos de derecho, se fija la pretensión y se acompañan todos los documentos y dictámenes periciales en que se apoye. Es esencial aportar la prueba documental desde el inicio: después, salvo excepciones, no se admiten nuevos documentos. El Letrado de la Administración de Justicia admite la demanda y da traslado al demandado.
Fase 2 — La contestación (20 días)
El demandado dispone de 20 días hábiles para contestar por escrito. En la contestación puede oponerse a los hechos y fundamentos, alegar excepciones procesales y, en su caso, formular reconvención (una demanda «de vuelta» contra el demandante). También debe aportar sus documentos y pruebas periciales. Si no contesta en plazo, se le declara en rebeldía, aunque el proceso continúa.
Fase 3 — La audiencia previa
La audiencia previa es un acto propio y característico del ordinario. Sirve para: (1) intentar un acuerdo o transacción que ponga fin al pleito; (2) resolver las cuestiones procesales que impidan continuar; (3) delimitar los hechos sobre los que hay conformidad y desacuerdo; y (4) proponer y admitir las pruebas. Si el asunto queda resuelto solo con documentos y no hay más prueba que practicar, el juez puede dictar sentencia sin necesidad de juicio.
Fase 4 — El juicio (vista)
En el acto del juicio se practican las pruebas admitidas: interrogatorio de las partes, declaración de testigos, ratificación y explicación de los peritos, y reproducción de medios audiovisuales. Cada parte concluye valorando el resultado de la prueba. Todo se documenta en soporte audiovisual. Terminado el juicio, el asunto queda visto para sentencia.
Cronología visual del juicio ordinario
- 1. Demanda
Con todos los documentos y periciales. - 2. Contestación (20 días)
El demandado responde; puede reconvenir. - 3. Audiencia previa
Acuerdo, delimitación y admisión de pruebas. - 4. Juicio
Práctica de la prueba ante el juez. - 5. Sentencia (20 días)
El juez resuelve tras el juicio. - 6. Recursos / Ejecución
Apelación ante la Audiencia; si es firme, se ejecuta.
La sentencia y los recursos
El juez dicta sentencia normalmente en los 20 días siguientes al juicio. Contra ella cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial. Frente a la sentencia de apelación, y solo en supuestos tasados, pueden caber el recurso extraordinario por infracción procesal y el recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Cuando la sentencia es firme y la parte condenada no cumple, se abre la vía de ejecución.
Ejemplos sencillos
Ejemplo 1 — Reforma defectuosa (18.000 €). Una comunidad reclama 18.000 € a la constructora por una reforma con graves defectos. Al superar los 6.000 €, va por ordinario: aporta un dictamen pericial, se celebra audiencia previa y juicio, y el juez condena a reparar y a indemnizar.
Ejemplo 2 — Impugnación de acuerdo de la junta. Un socio impugna un acuerdo social que considera nulo. Por ser materia especial, se tramita por ordinario con independencia de la cuantía.
Ejemplo 3 — Reclamación de 25.000 € por incumplimiento de contrato. Una empresa reclama a otra el importe impagado de un suministro; con abogado y procurador, presenta demanda, hay reconvención y el juez estima parcialmente la demanda.
Errores frecuentes y consejos
- No aportar toda la prueba con la demanda o contestación: después, con carácter general, ya no se admite.
- Errar la cuantía: determina el cauce (verbal u ordinario) y el acceso a los recursos.
- No preparar la audiencia previa: es la fase clave para fijar hechos y pruebas.
- Consejo: el ordinario es complejo; la elección de la estrategia procesal y de la prueba pericial suele decidir el resultado.
Conclusión
El juicio ordinario es la vía civil completa para conflictos de cuantía elevada o materias especiales. Su estructura —demanda, contestación, audiencia previa y juicio— ofrece más garantías, pero también exige más preparación y, siempre, abogado y procurador. Una buena estrategia probatoria desde el inicio es determinante.
Preguntas frecuentes
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